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El acontecimiento de Pentecostés en Jerusalén en los Hechos de los Apóstoles es la antítesis de lo que sucedió en Babel en el Libro del Génesis. Sin embargo, estas perícopas antitéticas están vinculadas de una forma muy interesante: una palabra muy concreta. La palabra es confusión.
En el texto de los Hechos de los Apóstoles 2,6, en griego, encontramos que: γενομένης δὲ τῆς φωνῆς ταύτης συνῆλθεν τὸ πλῆθος καὶ συνεχύθη, ὅτι ἤκουον εἷς ἕκαστος τῇ ἰδίᾳ διαλέκτῳ λαλούντων αὐτῶν. «La multitud estaba confundida porque escuchaban a todos hablando su propia lengua». "Estaba confundida", dice el texto en griego: συνεχύθη (syneχýthē). Este συνεχύθη es la conjugación del verbo συγχέω (synchéō), que significa confundir. Es notable que este verbo no aparece en ningún otro libro del Nuevo Testamento. Sin embargo, en la Versión de los LXX —la Septuaginta—, que es la traducción al griego de la Escritura Hebrea para los judíos que habitaban en Alejandría (hoy Egipto) y que comenzó a realizarse a mediados del siglo III a.C., en el texto de Gn 11,7 encontramos ese mismo verbo, συγχέωμεν (synchéōmen): δεῦτε καὶ καταβάντες συγχέωμεν αὐτῶν ἐκεῖ τὴν γλῶσσαν, ἵνα μὴ ἀκούσωσιν ἕκαστος τὴν φωνὴν τοῦ πλησίον Dice Dios en Babel: «¡Bajemos y confundamos (συγχέωμεν) ahí mismo su lengua, para que ya no se entiendan unos a otros!» Curiosamente, en el libro de los Hechos de los Apóstoles encontramos este verbo también: estaban confundidos. Lucas, cuando escribió los Hechos de los Apóstoles, bien pudo simplemente decir que la gente salió y comenzó a escuchar a los apóstoles hablar en sus propias lenguas, y eso hubiera sido suficiente. Sin embargo, Lucas puntualiza que estaban confundidos porque los oyeron hablar en sus propias lenguas. Lucas saca a colación la confusión que eso les provocó. Lo interesante es que, en tanto que en el libro del Génesis —en el episodio de Babel— Dios confunde las lenguas de los demás para que no se entiendan y con eso queden divididos, en el acontecimiento de Pentecostés vemos que todos los forasteros que se encuentran en Jerusalén se confunden porque escuchan a los apóstoles hablar sus propias lenguas. En el episodio del Génesis, Dios los separa y da inicio la Era de las Naciones. Ahora, en Pentecostés, Dios reunifica a las naciones bajo un solo pueblo, que es el suyo. ¿De qué manera separa Dios a las naciones en Babel? Confundiendo sus lenguas. ¿De qué manera reunifica a las naciones en Pentecostés? A través entender las lenguas que hablan los apóstoles. Separados por no entender sus lenguas, reunificados al entenderlas. Antítesis entre Gn y Hech vinculada por el verbo confundir.
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